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domingo, 15 de enero de 2017

San Juan de la Cruz, La noche oscura (segunda mitad del siglo XVI)

En una noche escura,
con ansias en amores inflamada,
¡oh dichosa ventura!,
salí sin ser notada,
estando ya mi casa sosegada.
A escuras y segura
por la secreta escala, disfrazada,
¡oh dichosa ventura!,
a escuras y en celada,
estando ya mi casa sosegada.
En la noche dichosa,
en secreto, que nadie me veía
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía.
Aquesta me guiaba
más cierto que la luz del mediodía,
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde nadie parecía.

¡Oh noche, que guiaste;
oh noche amable más que el alborada;
oh noche que juntaste
Amado con amada,
amada, con el Amado transformada!
En mi pecho florido,
que entero para él solo se guardaba,
allí quedó dormido,
y yo le regalaba
y el ventalle de cedros aire daba.
El aire del almena,
cuando yo sus cabellos esparcía,
con su mano serena
en mi cuello hería
y todos mis sentidos suspendía.
Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el Amado;
cesó todo y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.

VOCABULARIO
escura: Oscura.
en celada: a escondidas
aquesta: esta.
más cierto: con más seguridad.
alborada: amanecer
ventalle: abanico.
suspendía: embelesaba
cuidado: preocupación

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Para leer las Novelas ejemplares

Os dejo diferentes enlaces que os proporcinarán material para leer y entender mejor las Novelas ejemplares de Cervantes.

Lourdes Domenech Blanes en su blog A pie de aula elabora un excelente documento que podéis consultar aquí

sábado, 23 de febrero de 2013

Andrés Fernández de Andrada, Epístola moral a Fabio



Fabio, las esperanzas cortesanas
prisiones son do44 el ambicioso muere
y donde al más activo nacen canas;
el que no las limare o las rompiere
ni el nombre de varón ha merecido, 5
ni subir al honor que pretendiere.
El ánimo plebeyo y abatido
elija en sus intentos temeroso
antes estar suspenso que caído;
que el corazón entero y generoso 10
al caso adverso inclinará la frente
antes que la rodilla al poderoso.45
Más coronas, más triunfos dio al prudente
que supo retirarse, la fortuna,
que al que esperó obstinada y locamente. 15
Esta invasión terrible e importuna46
de contrarios sucesos nos espera
desde el primer sollozo de la cuna.
Dejémosla pasar como a la fiera
corriente del gran Betis,47 cuando airado 20
dilata hasta los montes la ribera. […]
Más quiere el ruiseñor su pobre nido
de pluma y leves pajas, más sus quejas
en el bosque repuesto48 y escondido,
que agradar lisonjero las orejas
de algún príncipe insigne, aprisionado 50
en el metal de las doradas rejas.49 […]
Iguala con la vida el pensamiento,
y no le pasarás de hoy a mañana,50
ni aún quizá de un momento a otro momento. 60
Apenas tienes ni una sombra vana
de nuestra antigua Itálica,51 ¿y esperas?
¡Oh error perpetuo de la suerte humana! […]
¿Qué es nuestra vida más que breve día
do apenas sale el sol cuando se pierde
en las tinieblas de la noche fría?
¿Qué más que el heno, a la mañana verde, 70
seco a la tarde? ¡Oh ciego desvarío!
¿Será que de este sueño se recuerde?52 […]
¿Piensas acaso tú que fue criado 100
el varón para rayo de la guerra,
para surcar el piélago53 salado,
para medir el orbe de la tierra
o el cerco por do el sol siempre camina?
¡Oh, quien así lo entendiese, cuánto yerra! 105
Esta nuestra porción, alta y divina,54
a mayores acciones es llamada
y en más nobles objetos se termina. […]
Quiero, Fabio, seguir a quien me llama 115
y callado pasar entre la gente,
que no afecto los nombres ni la fama.55 […]
Un ángulo me basta entre mis lares,56 127
un libro y un amigo, un sueño breve,
que no perturben deudas ni pesares. […]
¡Qué muda la virtud por el prudente!
¡Qué redundante y llena de ruido
por el vano, ambicioso y aparente! 165
Quiero imitar al pueblo en el vestido,
en las costumbres sólo a los mejores,
sin presumir de roto y mal ceñido.57 […]
Una mediana vida yo posea, 172
un estilo común y moderado,
que no le note nadie que le vea. […]
Sin la templanza, ¿viste tú perfeta
alguna cosa? ¡Oh muerte!, ven callada,
como sueles venir en la saeta;58
no en la tonante máquina preñada
de fuego y de rumor,59 que no es mi puerta 185
de doblados metales fabricada.60
Así, Fabio, me enseña descubierta
su esencia la verdad, y mi albedrío61
con ella se compone y se concierta.
No te burles de ver cuánto confío,62 190
ni al arte de decir, vana y pomposa,
el ardor atribuyas de este brío.63
¿Es, por ventura, menos poderosa
que el vicio la virtud? ¿Es menos fuerte?
No la arguyas64 de flaca y temerosa. […] 195
Ya, dulce amigo, huyo y me retiro
de cuanto simple amé; rompí los lazos:65
ven y sabrás al grande fin que aspiro
antes que el tiempo muera en nuestros brazos.66 205


44 Donde.
45 El poeta critica al hombre innoble y ruin (el ánimo plebeyo y abatido) que, por miedo al
poderoso, vive en la incertidumbre (el suspenso) con tal de no renunciar a sus ambiciones,
mientras que el hombre íntegro prefiere la derrota (el caso adverso) antes que arrodillarse ante
el poderoso.
46 Inoportuna.
47 Nombre latino del río Guadalquivir.
48 Apartado, alejado.
49 Es decir, el ruiseñor prefiere su pobre nido antes que contentar a un príncipe ilustre
(agradarle las orejas) con tono de alabanza (lisonjero) y estar aprisionado en una jaula de oro.
50 Fabio debe adaptar sus deseos a la vida real (iguala con tu vida el pensamiento), pues, de lo
contrario, no hará más que postergar una y otra vez la satisfacción de sus ambiciones, lo que le
abocará a una frustración perpetua.
51 Itálica fue una importante ciudad romana cercana a Sevilla de la que, en el siglo XVIII sólo
quedaban ruinas. El poeta cita esta ciudad antigua para darle a entender a Fabio que no
retrase su cambio de vida, pues el tiempo pasa inexorablemente.
52 Se despierte.
53 Mar adentro. Parte del mar que dista mucho de tierra.
54 Es decir, nuestra razón, que tiene origen divino y es, por tanto, una parte o porción de Dios.
55 Que no deseo ni el renombre ni la fama.
56 Lugarde origen de una persona, hogar. También lugar de la casa donde se enciende el fuego.
57 El poeta afirma que quiere llevar ropas humildes (imitar al pueblo en el vestido) pero sin
incurrir en el exceso de aparecer ante la gente con la ropa rota o, tan descuidadamente
vestido, que parezca que sus prendas están sueltas (mal ceñido).
58 Aguja del reloj. La muerte viene en la saeta. Es la visión barroca del inexorable paso del
tiempo.
59 Es decir, en el cañón que suena como el trueno (es tonante).
60 La muerte no tendrá que esforzarse mucho para acceder al poeta, pues la puerta de su casa
no está formada por resistentes planchas de metal.
61 Libertad para decidir lo que uno quiere hacer.
62 No te burles de ver cuánta esperanza tengo.
63 Ni a la retórica, vacía y grandilocuente, atribuyas el tono decidido con que hablo.
64 Acusar, tachar.
65 El poeta anuncia que abandona las grandes ambiciones y deseos que en otro momento
sostuvo porque era ignorante (simple).
66 Es decir, antes de que el pulso deje de latir en nuestras muñecas, antes de que nuestro
corazón se pare para siempre.

Actividades
1. Después de leer el poema y centrar tu atención en los versos 172-174, ¿a
qué aspira el poeta? ¿A qué tópico literario se asocia esta aspiración y de
qué poeta latino está tomado este tópico? ¿Qué otro autor hispánico del
Renacimiento, y en qué composición poética, trató este tópico?
2. Realiza un resumen del texto. A su vez, identifica las dos partes en las que
se puede dividir el poema: la introducción y el cuerpo o desarrollo. Identifica también el tema principal y los temas secundarios.
3. ¿Qué es una epístola? ¿Es un texto propio de la literatura tradicional o
culta? ¿A qué género adscribirías esta composición?
4. Establece la relación del autor con su texto.
5. ¿En qué versos se pueden percibir ecos manriqueños?
6. Visita la página web http://www.apoloybaco.com/literatura/index.php?option=com_content&view=article&id=24:andres-fernandez-de-andrada&catid=59:poetas-sevillanos-del-barroco
Con ese apoyo, el texto completo, más las preguntas que ya has
contestado, realiza un comentario sobre la importancia del tema de las
ruinas en el siglo XVII español y su conexión con la situación histórica de la
España de los últimos Austrias: Felipe III, Felipe IV y Carlos II (desde 1598
hasta 1700).

viernes, 15 de febrero de 2013

Soneto de Góngora


[21] Soneto CLXVI: Mientras por competir con tu cabello… (ca. 1582)
Mientras por competir con tu cabello,
oro bruñido1 al sol relumbra en vano;2
mientras con menosprecio en medio el llano
mira tu blanca frente el lilio3 bello;4

mientras a cada labio, por cogello5. 5
siguen más ojos que al clavel temprano;6
y mientras triunfa con desdén lozano
del luciente cristal tu gentil cuello:7


goza cuello, cabello, labio y frente,
antes que lo que fue en tu edad dorada 10
oro, lilio, clavel, cristal luciente,

no sólo en plata o vïola troncada8
se vuelva, mas tú y ello juntamente
en tierra, en humo,9 en polvo, en sombra, en nada.


1 Pulido, brillante
2 Mientras el oro abrillantado trata inútilmente de reflejar el sol compitiendo con el dorado de tu
cabello…
3 Lirio.
4 La frente de la amada es tan blanca que puede mirar con desprecio al lirio, flor de
extraordinaria blancura.
5 Cogerlo.
6 Los labios de la amada son tan rojos como el clavel, y tan deseados por quienes los miran
como el primer clavel de la primavera.

7 Mientras tu hermoso cuello vence con juvenil desprecio al brillante cristal, al que supera en
delicadeza.
8 Violeta tronchada, rota.
9 No debe entenderse el vocablo como gas resultante de la combustión de un sólido, sino como
sinónimo de humus, esto es, capa de tierra formada por sustancias orgánicas en
descomposición.

Actividades

1. Realiza un resumen del texto. A su vez, identifica las dos partes en las que se puede dividir el poema, el tema principal y los temas secundarios.
2. El tema principal del soneto es una versión barroca del tópico renacentista Carpe diem. ¿Cómo es la interpretación de este tópico en el poema?
3. Identifica la estructura externa del texto. Recuerda y escribe la forma métrica de un soneto.
4. Explica qué figura literaria corresponde a "oro bruñido", "clavel", "luciente cristal". ¿A qué elemento
sensorial hace referencia cada uno de ellos?
7. El primer terceto recoge todos los términos que han aparecido aislados a lo largo de los dos cuartetos. ¿En qué versos? ¿Cómo se realiza la agrupación? ¿Qué nombre le darías a este recurso literario?
8. Una de las características del Barroco es el contraste violento. Identifícalo
en el soneto.




Poema de Sor Juana Inés de la Cruz

Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:

   si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué quereis que obren bien
si las incitáis al mal?

   Combatís su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.

   Parecer quiere el denuedo
de vuestro parecer loco,
al niño que pone el coco
y luego le tiene miedo.

   Queréis, con presunción necia,
hallar a la que buscáis,
para pretendida, Thais,
y en la posesión, Lucrecia

   ¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
el mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro?

   Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.

   Opinión, ninguna gana:
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata,
y si os admite, es liviana

   Siempre tan necios andáis
que, con desigual nivel,
a una culpáis por crüel
y a otra por fácil culpáis.

   ¿Pues cómo ha de estar templada
la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata, ofende,
y la que es fácil, enfada?

   Mas, entre el enfado y pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y quejaos en hora buena.

   Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.

   ¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que cae de rogada
o el que ruega de caído?

   ¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga
o el que paga por pecar?

   Pues ¿para quée os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.

   Dejad de solicitar,
y después, con más razón,
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.

   Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.